25.2.07

Pico demoledor

El tandilense Juan Monaco mostró un gran nivel en la definición del ATP, venció sin problemas al italiano Alessio Di Mauro por 6-1 y 6-2 y se alzó con el primer título de su carrera. "Tengo una alegría inexplicable", contó al final del partido. Juan Mónaco, Piquito, puso a todo el Buenos Aires de pie. Apretó los puños, miró a cualquier parte y con los ojos todavía cerrados, se dio cuenta (sí, recién ahí) que era el campeón del ATP Buenos Aires. Mucha cosa, por cierto. Porque fue el primer título de su carrera, porque embolsó un cheque de 58.750 dólares, porque a partir de mañana se colocará entre los cincuenta mejores del mundo y, fundamentalmente, porque a partir de ahora su confianza va andar por las nubes. "No me olvido más de esto y ahora voy por más", fue lo primer que le salió, cuando las lágrimas le dibujan de punta a punta la cara. Estaba claro de antemano que la diferencia tenística entre ambos era grande. Y no sólo por el ranking. Mónaco, como quedó demostrado, si jugaba como lo venía haciendo, no tenía por qué dudar del triunfo. Pero, partidos son partidos, se sabe. Y los imprevistos andan dando vuelta siempre en el deporte. No fue este el caso, por suerte para el argentino.De entrada tomó la iniciativa y marcó el ritmo que más le convenía. Su derecha letal fue un penal tras otro para el pobre italiano, quien se limitó a aguantar en el fondo de la cancha y a tratar de pasar la pelota lo más dignamente posible.No fue suficiente, por cierto. En un abrir y cerrar de ojos se fue el primer set y a esa altura había una sensación dando vueltas en el Buenos Aires: Si Piquito aceleraba, chau partido. Para colmo, antes de reanudarse el segundo set, el italiano pidió que lo atendiera por una molestia en su pierna derecha. Volvió bien, recuperado, pero el argentino no perdió la concentración. Lastimaba de derecha, con el saque, cuando pegaba el revés cruzado a la carrera. Y también a la hora de subir a la red, voleando como si fuera un verdadero experto.Pero los mayores aplausos se los llevó en el arranque del partido. Di Mauro lo pasó con un globo "canchero", de esos que se tiran en el club para llevarse los aplausos de los socios. Parecía punto definido. Error. Mónaco lo corrió hasta cerca de la lona y, casi sin ángulo, hizo la gran willy que pasó claramente a un impotente rival.Hubo momentos de largos peloteos, pero en general siempre el control estaba del lado del argentino. En el segundo set volvió a quebrar de entrada y ahí se encaminó directamente hacia la victoria, la que tanto recordará por haber sido la que le abrió la puerta al primer título de su carrera.Su anterior mejor resultado en el ATP había sido una final en Casablanca, allá por 2005, cuando perdió con Mariano Puerta.

No hay comentarios.: