13.7.06

Ser o no ser inocente

La noticia de la considerable reducción de la sanción a Mariano Puerta repartió alegrías en todos los ámbitos del tenis y, sobre todo, en el finalista de Roland Garros y en su entorno familiar y afectivo. De todos modos, a partir de la resolución del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) aparecen los interrogantes. ¿Puede considerarse inocente Puerta por el simple hecho de que le hayan bajado la pena? Y al considerarlo positivo por "faltas no significativas o negligencias", ¿quién le devuelve la honorabilidad perdida al cordobés, en quien la carnicería mediática encontró el mejor lugar para buscar sangre durante un buen tiempo? La sanción que, reducida, se mantiene, hace que cualquiera puede considerar todavía a Puerta un tramposo aún sabiendo que una gota del medicamento Effortil no modifica en nada el rendimiento deportivo y cualquiera puede pensar que es culpable. ¿Por qué? Porque el TAS no lo exoneró y habla de una "laguna legal" con la que le pega un palito a la Federación Internacional de Tenis tal vez por alguna interna desconocida pero que no resultaría extraño descubrir pronto en estos tiempos que corren en el deporte mundial. Puerta tiene la chance de volver el año próximo. Hoy dirá si toma esa posibilidad o si un sistema perverso (aunque claro, y que él debe conocer como profesional que es) lo encontró con la guardia baja y lo puso nocaut. Le costará dar vuelta esta página oscura de su carrera. ¿Alguien se hará cargo de eso también?

No hay comentarios.: