29.5.07

Un lugar mágico

"Me siento distinto acá", dijo Gaudio, que debuta hoy ante Gicquel y quiere recuperar la alegría. De vuelta en el lugar de los hechos, Gastón Gaudio pone al amparo de Roland Garros acaso su última esperanza de recuperación. Aquí ganó, hace casi tres años, el primer título grande de un varón argentino desde los tiempos de Guillermo Vilas. Del gran Willy recibió el trofeo en la consagración luego de aquella inolvidable final que le dio vuelta a Guillermo Coria. Luego de los avatares de los últimos tiempos, que incluyen vaivenes en su juego, rechifla en Buenos Aires después de haber caído temprano y la interrupción de la gira sobre arcilla para tomar impulso antes del Abierto de Francia, Gaudio acepta que el Mundial de polvo de ladrillo puede cambiarle la vida, incluso más que tres años atrás. "Acá hay algo mágico, que espero ayude. Siento algo así en París. Si despego acá, me cambiará la vida mucho más que luego de haber ganado en el 2004", concede. En la agenda del Gato aparece el francés Marc Gicquel (30 años, 41ø en el ranking, con récord de 9-11 este año y 31-28 en su campaña) en el primer casillero. Después, en segunda ronda, podría toparse con el australiano Lleyton Hewitt (14ø favorito), pero no se confía —si lo hiciera en este momento, no sería él— y apunta: "Gicquel me ganó en el US Open 06". El francés venció este año a Juan Ignacio Chela en el Masters Series de Roma. El campeón en Roland Garros 2004 se mostró relajado en los pocos entrenamientos que la lluvia le permitió hacer en Francia. Un día antes del arranque, definió un partido de práctica ante el italiano Filippo Volandri con una pelota en drop que cayó muerta no bien pasó la red. Con histrionismo, su sello, usó un gesto para quitarle relevancia al golpe cuando recibió una felicitación por el tiro. Sus declaraciones suelen azuzar los rumores de retiro prematuro, pero el Gato hace una mueca y contraataca: "Es mi juego el que alimenta los rumores...". El discurso antes de salir a la cancha para encarar su noveno Roland Garros consecutivo es un poco más optimista que algunos de los últimos comentarios que hizo en público. Su psicólogo, Pablo Pécora, está acompañándolo en París y parte del trabajo consiste en cambiar el tono pesimista que suele tener el mensaje del jugador. En la cancha, Martín Jaite, quien viajó a Francia como entrenador (Franco Davin se quedó en Buenos Aires), apuntala el intento de resurgir. El ex top ten deslizó que Gaudio busca con demasiado énfasis el golpe justo, el toque certero. Acaso porque un perfeccionista, un esteta como Gastón, no se permite disfrutar de un triunfo que no tenga belleza. Ante el desafío de la supervivencia en medio del temporal, el Gato soltó una predicción: "Si llego a la segunda semana, me puedo volver un jugador peligroso". —¿Para Nadal también, que está en la misma mitad del cuadro? —Sí, para cualquiera.

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