5.12.05

Los 10 momentos más impactantes del año para el tenis argentino

Se termina 2005 pero las raquetas nacionales dejaron su marca. Hubo de todo: desde la gloria hasta la frustración. Infobae.com eligió los sucesos más destacados para el tenis argentino, que sin duda tuvo un año protagónico. Galería de fotos El año que termina tuvo momentos muy destacados para el tenis argentino: desde páginas emotivas y de gloria hasta imágenes de frustración. Infobae.com analizó y eligió, sin un orden particular, las diez situaciones más destacadas del llamado deporte blanco. Desde ya, los doping positivos hasta la coronación en el Masters luego de 31 años sin que un argentino pudiera conseguirlo. En el medio, tiempos de alegría y tristeza, risa y desilusión. En fin, impactos que se recordarán por siempre en el tenis argentino y que, en definitiva, llevaron a que el año termine nada menos que con tres top ten en el ranking mundial. • El que más cosechó A quien escuche alaridos tales como “qué lástima que perdí este partido” mientras todavía se disputa un encuentro de tenis, seguramente le va a parecer que está en presencia de una persona con serios problemas. Mucho más si se es testigo de manifestaciones autorreferenciales como "¡Soy un perdedor!, ¡Toda la vida voy a ser un perdedor!". Pero no, lejos de eso, a Gastón Gaudio se lo vio utilizar en más de una oportunidad su particular política de autoflagelación, cosa que –según él- le servía para sacar fuerzas y partidos adelante. Tal vez luego de tantos gritos, raquetas rotas y algunos llamados de atención haya encontrado la esperada calma, que descansa en los títulos de Gstaad, Kitzbuhel, Viña del Mar, Buenos Aires y Estoril. Cinco logros que lo convirtieron en el tenista argentino más ganador del año. • La resurrección Mariano Puerta no pudo repetir la consagración argentina en Roland Garros, tras el título para Gastón Gaudio en 2004. No obstante, su carrera hacia la final fue verdaderamente una hazaña. El cordobés dio sus primeros pasos sin ceder un set, con respectivas victorias frente al croata Ivan Ljubicic y el belga Kristof Vliegen. A partir de ahí, todo se hizo más complicado, con muchos obstáculos que le propinaron un largo sufrimiento. Primero se deshizo del suizo Stanislas Wawrinka en cuatro sets, en octavos derrotó a su compatriota José Acasuso –que venía de eliminar nada menos que al norteamericano Andy Roddick- por paliza y ya en cuartos haría lo propio con otro argentino, Guillermo Cañas, quien le daría muchísimo trabajo. Comenzaba a ver como posible la epopeya y para ratificarlo despachó, con no menos esfuerzo, al ruso Nikolay Davydenko en semifinales. La final contra el español Rafael Nadal no pudo ser. En definitiva, fue un adelanto de lo que pasaría durante el resto del año con el mallorquín, verdugo de los tenistas argentinos. • El golpe Cuando promediaba el año, se hizo presente un caso que le asestaría un fuerte golpe a la Legión: el doping positivo de Guillermo Cañas, quien en ese momento se encontraba entre los top ten del ranking mundial. La sustancia en cuestión era un diurético. La novedad fue confirmada por el mismo “Willy”, que sin embargo siempre se proclamó inocente, situación que le valió un tenaz enfrentamiento con la ATP. Mientras pide por su absolución, deberá cumplir una sanción que lo mantendrá fuera del circuito hasta 2007. Más tarde, otro de los casos oficializados fue el de Mariano Hood, uno de los mejores doblistas del país, a quien se le encontró finasteride en un control de Roland Garros. "Hace nueve años que tomo esa sustancia", aclaró el tenista, que alegó apelar a su consumo para evitar la caída del cabello. Así se llegó al sexto doping positivo argentino en cinco años, entre ellos Juan Ignacio Chela y Guillermo Coria. La mayoría fue de jugadores de alto rango, algo que instaló un manto de sospecha sobre los tenistas argentinos. • La incógnita Al impactante caso de Cañas se sumó uno que la Federación Internacional de Tenis (ITF) nunca oficializó, pero que dio otro golpe, esta vez al honor. El diario francés L' Equipe disparó la acusación sobre un positivo por etilefrina de Mariano Puerta, quien meses antes había tocado las puertas de la gloria con su final en Roland Garros. Es cierto que el rumor en cuestión surgió cuando la temporada ingresaba en la temporada de superficies rápidas, que no le sientan bien al argentino. Pero lo concreto es que, desde entonces, las derrotas se sucedieron casi indiscriminadamente, instalando otra duda: la de si podrá recuperarse. El cordobés había avanzado en un año 431 puestos en el ranking, hasta ubicarse noveno. Ahora continúa en el circuito e incluso finalizó en el puesto 12 de la clasificación, pero de llegar a confirmarse la acusación, no podrá volver a jugar al tenis, al menos en el circuito profesional, por ser reincidente. • Fuegos cruzados A pesar de que él haya asegurado que tuvo “un buen año”, 2005 para Guillermo Coria no estuvo a tono con las expectativas generadas. Si bien terminó octavo en el ranking, sólo consiguió un título, en Umag, y redondeó una pobre actuación en la Davis. Por eso en el balance terminó pesando más su controvertida actitud, que le valió en el circuito la fama de “conflictivo”. Protagonizó verdaderos duelos dialécticos y gestuales con varios de sus rivales: en los cuartos de final de la Davis, las imágenes del cruce con el australiano Lleyton Hewitt recorrieron el mundo; las del partido frente al chileno Nicolás Massú en el US Open no fueron menos y redondearon el papelón. Luego de derrotarlo en el Masters Series de Madrid, el también trasandino Fernando González declaró que le había ganado “al tenista menos querido del circuito”, así como en el reciente Masters de Shanghai, el croata Ivan Ljubicic lo invitó a “que se calle la boca y juegue”, luego de que el santafesino se mostrara incómodo con la superficie. • La euforia Fiel a las expectativas creadas, sobre todo en la Argentina, y a las sensaciones generadas para los ojos extranjeros, el equipo de Copa Davis capitaneado por Alberto Mancini dio en Sydney uno de esos pasos que demuestra su capacidad para sobreponerse si no a todo, sí al menos a panoramas más que desalentadotes, tal como frente a Australia. Fue tal vez la instancia que ratificó la figura de David Nalbandian como líder del grupo, gracias a sus triunfos en el singles –victoria sobre Wayne Arthurs en el segundo partido y paliza frente a Lleyton Hewitt por 6-2, 6-4 y 6-4 que cerraría la serie- y en el dobles junto a Mariano Puerta. La única derrota la registró Guillermo Coria frente a Hewitt, en el primer punto y con un duelo más que deportivo. El santafesino se repuso y, ya con el pase a semifinales definido, venció en dos sets a Peter Luczak. • La frustración La Legión llegaba con todas las expectativas a las semifinales de la Copa Davis. Luego de la citada hazaña frente a Australia, lo esperaba una Eslovaquia que presentaba como mayor resistencia una rara superficie. En Bratislava, el equipo liderado por Dominik Hrbaty hizo también valer su localía a partir de un público que, lejos de la hostilidad, le puso tanta emoción a la serie como las que se viven en Buenos Aires y, finalmente, se impuso por un contundente 4-1. Resultado del que se lamenta, sobre todo, la caída de Coria frente a Karol Beck, ya que de ganar el partido -a priori- más accesible se podría haber sacado una ventaja de 2-0 en el primer día, dado que el unquillense luego puso la igualdad con su triunfo frente a Dominik Hrbaty. El resto fue un monólogo de los eslovacos y por eso, la ensaladera de plata deberá esperar una vez más. • Ellas también juegan Gisela Dulko finalizó como la mejor jugadora del año, gracias al puesto 26 con el que cerró la temporada y a pesar de no haber cosechado siquiera un título. Cuentas al margen, el gran momento del año en el rango femenino lo protagonizó Paola Suárez, quien en compañía de la española Virginia Ruano Pascual se adjudicó el Roland Garros en dobles, el tercero juntas, misma cantidad que suman en el US Open. En septiembre de 2002, la argentina llegó a la cima del ranking de la WTA, que ahora la tiene en el puesto número 17 en esa especialidad. La bonaerense, quien tiene en su haber 4 títulos, se retiró muy temprano del circuito, por lo que terminó más allá del puesto 200 (más precisamente 234°) del mundo en singles. • Lo que viene A la camada que explotó a partir del año 2000 le sigue otra que, si bien aún no logró una consagración definitiva, le promete varios títulos al tenis argentino. Algunos son bien conocidos, caso Juan Mónaco y José Acasuso. Pero hay otros que asoman por la ventana del éxito, como Carlos Berlocq, reciente ganador de la Copa Petrobras llevada a cabo en el Vilas Club y, como caso más sobresaliente, al menos en proyección, Juan Martín del Potro. El tandilense de 17 años se alzó con el Challenger de Uruguay, luego de imponerse en la final al serbio-montenegrino Boris Pashanski por 6-3, 2-6 y 7-6 (7-3). Una de sus mejores victorias fue en el Challenger de Biella (6-2 y 6-3) contra el finlandés Jarkko Nieminen, quien luego llegara a los cuartos de final en el US Open. El juvenil comenzó la temporada en el puesto 1.077 del ranking de la ATP y ya es número 157 del mundo. • Broche de oro David Nalbandian esperaba el cierre del circuito con apenas un título, el conseguido en Munich. Pero, con el bolso listo para irse de pesca, llegó un llamado que le cambiaría la vida: debía ir a Shanghai como suplente, para cubrir la interminable lista de deserciones, y terminó coronándose en el Masters. En la final derrotó nada menos que al mejor jugador del planeta. Así, el cordobés se impuso a Roger Federer por 6-7 (4-7 en el tie break), 6-7 (11-13), 6-2, 6-1 y 7-6 (7-3) en 4 horas y 33 minutos de juego. Antes de eso, había caído precisamente con "el expreso suizo" en primera ronda, para luego vencer a su compatriota Guillermo Coria y aplastar al croata Ivan Ljubic y acceder a las semifinales, donde eliminó al ruso Nikolay Davydenko. Todo eso en apenas una semana y para cerrar un año que a esta altura tiene un sabor mucho más dulce.

No hay comentarios.: